Zorrotz


Desde hace ya unos años, mucho antes de la pandemia, los gritos en las fiestas (al menos en el
País Vasco) eran gritos principalmente reivindicativos. Eso, nos hacía ver a lxs jóvenes de la
época, que la vida no era pan y circo, era circo y lucha: contra las centrales nucleares, a favor
de los presos políticos, contra el rey, contra la policía y un largo etc. Todos esos canticos nos
preparaban para el pensamiento crítico y ponía en nuestra mano la sensación de que todavía
había algo por cambiar en una sociedad en constante transformación.


Ahora los tiempos han cambiado, y las fiestas ya no vienen acompañadas de gritos de lucha,
sino de gritos de apología al alcoholismo. Todavía me viene a la cabeza ese primer Aste
Nagusia en Bilbao, cuando el grito imperante en el chupinazo fue ese tan aclamado “Alcohol,
alcohol, alcohol, hemos venido a emborracharnos, el resultado nos da igual”. Yo no podía dejar
de horrorizarme ante tal escena dantesca y en mi opinión, de decadencia.


Pero esa sensación no ha hecho más que acrecentarse en mí desde el día en que decidí hace
unas semanas ir al festival Dimetal. Mi objetivo, era poder escuchar gritos que pudiesen
encontrar eco fuera de mi cabeza, gritos de queja, de lucha, acompañados de otras voces que
no sean la mía. Y ahí es cuando Juan, mi tan admirado cantante de S.A, al ritmo de una
entrañable armónica, empezó a entonar un “Alcohol, alcohol, alcohol…” El público emocionado
le seguía la sintonía de apología al alcoholismo, bañado de sonrisas y tragos de kalimotxo.


Muchas veces me pregunto por cómo será esa cabeza pensante a la que se le ha ocurrido ese
cántico al alcohol, con semejante rima digna de cualquier estrella del reguetón. Yo
personalmente, me imagino a un hombre cis hetero con sus amigos, animando a ese que dice
“No yo ya no quiero beber más ,estoy mareado” a lo que su amigo le responde de manera
creativa, divertida e impositiva a la par “Venga colega que hemos venido a emborracharnos y
el resultado nos da igual”.
Paradójicamente, en consulta privada, ahí donde la gente se desnuda, me encuentro a esos
jóvenes que no secundan el himno. Esos jóvenes que prefieren quedarse en casa antes de salir
a emborracharse, siendo el alcohol el único catalizador festivo o esas personas que saben
tener un problema con el alcohol y ven difícil socializar sin caer en el juego.


Pero todo está bien. De hecho, si yo fuese gobierno me sentiría satisfecha con el resultado y
cómodamente mientras sonrió os cantaría desde mi poltrona: “Alcohol, alcohol, alcohol,
hemos venido a manejaros y esta manera es genial”

ZIORTZA KARRANZA

(Psicóloga y sexóloga, directora del centro de Psicología y Sexología GURENDUZ)

Comment (1)

  1. Mikel Serrano

    12 Oct 2022 - 12:48

    Ayer mismo el filósofo Savater se lamentaba porque los jóvenes van a ver la película de Fermín Muguruza en la que, al parecer se recuerda que las policías tuvieron mucho que ver en la introducción de la droga en zonas conflictivas políticamente.
    Si Savater se queja, buena señal. Quizá no todo esté perdido.

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